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COP 29: reflexiones y el camino a Belém

Como lo esperaba la mayoría de los países y organizaciones, la COP 29, aunque muy bien organizada, no trajo avances significativos a la agenda climática. Pese a ello, el evento reforzó la importancia de seguir trabajando juntos y destacó que la atención mundial está ahora centrada en la COP 30, que tendrá lugar en 2025, en Belém. Más que una pausa, este parón representa una oportunidad: tenemos un año para trabajar duro, fortalecer alianzas y lograr que soluciones necesarias, como las proteínas alternativas, ganen el protagonismo que merecen. Si bien los resultados de la COP 29 no estuvieron a la altura de las expectativas, el fortalecimiento de la comunidad global centrada en la alimentación y el clima es un paso adelante que no se puede ignorar. Hoy estamos más alineados y preparados para avanzar con esta conversación, tanto en la COP como en otros espacios estratégicos. Esta fuerza colectiva será esencial para garantizar que, en Belém, el foco esté en la urgencia de transformar los sistemas alimentarios y redirigir los recursos hacia soluciones con el mayor impacto positivo posible. Avances y desafíos de la COP 29 El principal resultado de esta edición fue el acuerdo de destinar US$300 mil millones anuales al financiamiento climático al año 2030. Aunque está lejos de los 1,3 billones de dólares que inicialmente exigieron los países del Sur Global, la cifra representa una dirección importante. Sin embargo, el texto final menciona los alimentos sólo una vez, enfatizando que las medidas de mitigación y adaptación que se implementarán no deben poner en riesgo la producción de alimentos, pero no proporciona detalles sobre cómo se destinará el financiamiento hacia sistemas alimentarios sostenibles. Además, los productores rurales y los pequeños agricultores, considerados grupos vulnerables, no fueron mencionados en el documento final, lo que fue criticado por la sociedad civil. El año que viene, el debate se centrará en el llamado “Camino de Bakú a Belén”, con el reto de transformar los 300 millones de dólares anuales en un total de 1,3 billones de dólares. Esta ampliación requerirá diversificar las fuentes de financiamiento, movilizando no sólo recursos públicos, sino también inversiones privadas, asociaciones internacionales y mecanismos innovadores. Este enfoque integrado será esencial para garantizar que las soluciones climáticas sean sólidas y eficaces. GFI Brasil se compromete a presentar proyectos que demuestren el impacto positivo de los sistemas alimentarios alternativos, especialmente en las economías del Sur Global. Nos basaremos en las lecciones aprendidas de las COP anteriores para proponer soluciones prácticas y ampliar las oportunidades de financiamiento climático. Otro punto destacado de esta edición fue la Declaración sobre el Metano, que generó polémica al centrarse exclusivamente en las emisiones de los residuos orgánicos, responsables de alrededor del 18% de las emisiones globales de metano, mientras que ignoró por completo a la ganadería, que contribuye aproximadamente con el 40%. Más de 30 países se han comprometido a incluir objetivos de reducción de metano de los residuos orgánicos en sus futuras NDC, pero este enfoque refleja una resistencia a abordar directamente el impacto ambiental de la producción de productos animales y refuerza la necesidad de que organizaciones como GFI intensifiquen el debate sobre soluciones escalables en la industria alimentaria. Además, el Trabajo Conjunto de Sharm el-Sheikh sobre Agricultura (SSJWA) ha lanzado un portal en línea para compartir proyectos relacionados con la agricultura y la seguridad alimentaria, con el potencial de atraer inversiones y facilitar la ampliación de las iniciativas climáticas en la agricultura. Esta herramienta, en desarrollo desde la COP 27, busca integrar un enfoque más amplio e inclusivo de los sistemas alimentarios, que abarque múltiples sectores de la economía y todos los eslabones de la cadena de producción y consumo de alimentos. GFI Brasil seguirá trabajando junto a negociadores y socios para presentar proyectos exitosos y buscar recursos que amplíen el impacto de las iniciativas alineadas con esta agenda. Este trabajo es esencial para garantizar que los sistemas alimentarios sean priorizados en los futuros debates sobre el clima, especialmente en el “Camino de Bakú a Belém” que se desarrollará hasta la COP 30 en Brasil. Por último, se lanzó la Iniciativa Climática Baku Harmoniya para Agricultores, que busca armonizar los programas existentes e integrar a los agricultores, especialmente a las mujeres y a las comunidades rurales, en las acciones climáticas relacionadas con los alimentos. Si bien la propuesta es muy prometedora para construir soluciones climáticas inclusivas y sostenibles, aún falta detallar su operacionalización y seguiremos de cerca su evolución. Oportunidades en la NDC brasileña Durante la COP 29, Brasil, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos presentaron actualizaciones de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). En el caso de Brasil, la revisión de la NDC está asociada al Plan Climático y sus planes sectoriales, cuya finalización está prevista para marzo de 2025. Existe una creciente expectativa de que las versiones finales sean más inclusivas y ambiciosas. GFI Brasil ve esta revisión como una oportunidad crucial para integrar políticas que fomenten la producción sostenible de alimentos, especialmente proteínas para consumo humano, como parte de una estrategia alimentaria más alineada con los desafíos climáticos. La incorporación de metas específicas para los sistemas alimentarios será esencial para posicionar a Brasil como líder en soluciones sostenibles, contribuyendo significativamente a la mitigación de las emisiones globales. Un camino positivo para Belém El mayor legado de la COP 29 no está en los textos finales ni en los compromisos asumidos, sino en el fortalecimiento de una comunidad alimentaria y climática mundial más unida y decidida a enfrentar los desafíos climáticos. Esta alineación será esencial para garantizar que, en la COP 30, los sistemas alimentarios estén en el centro de las discusiones. A lo largo de las COP 27, 28 y 29, GFI Brasil colaboró ​​con varios socios para consolidar la agenda de los sistemas alimentarios en el centro de las negociaciones climáticas. El próximo reto es transformar esta conexión en acciones climáticas concretas, presentando proyectos robustos que demuestren el impacto positivo de las nuevas formas de producir proteínas como una solución viable, escalable y estratégica en la lucha contra el cambio climático. La COP 30 será una oportunidad única para avanzar en esta agenda. Con planificación estratégica, movilización de recursos y alianzas fortalecidas, confiamos en que Belém tiene el potencial de generar cambios estructurales en la agenda climática global. Belém nos espera, y con ella, la oportunidad de transformar el potencial de las proteínas alternativas en soluciones concretas y duraderas para un futuro más sostenible.

Nuevas fuentes de alimentos y sistemas de producción: principales conclusiones del informe de la FAO 2023

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó recientemente el informe de la Reunión Técnica Prospectiva de Seguridad Alimentaria 2023 sobre Nuevas Fuentes de Alimentos y Sistemas de Producción, que tuvo lugar en noviembre del mismo año. A esta reunión asistieron expertos mundiales, entre ellos Graziele Karatay, especialista en ciencia y tecnología de GFI Brasil, para discutir los desafíos y oportunidades relacionados con la seguridad de los alimentos de origen vegetal, las tecnologías de fermentación de precisión y la impresión 3D de alimentos.   El documento resume la literatura existente sobre estas nuevas fuentes de alimentos y sistemas de producción, abordando tanto los riesgos de seguridad alimentaria como otros aspectos relevantes, como las características nutricionales, los impactos ambientales y la percepción del consumidor.   1. Cuestiones de seguridad alimentaria Este tema se ha convertido en un importante tema de conversación en el desarrollo de nuevos alimentos y sistemas de producción y los principales puntos destacados en el informe en las tres áreas son: Los peligros para la seguridad de los alimentos de origen vegetal son similares a los de los alimentos convencionales. Los consumidores pueden pensar erróneamente que los productos crudos son seguros. Una gestión adecuada de la seguridad alimentaria puede reducir significativamente riesgos como los microorganismos patógenos y causantes de descomposición y los contaminantes químicos.   Fermentación de precisión Los pasos de producción son generalmente bien conocidos y controlados. Peligros potenciales: crecimiento de microorganismos patógenos, contaminantes químicos, alergenicidad. La selección estricta de cepas, el seguimiento adecuado y el cumplimiento de las pautas de seguridad alimentaria pueden reducir los riesgos.   Impresión 3D de alimentos Factores clave para prevenir el crecimiento microbiano: Parámetros de impresión, procesamiento, almacenamiento y condiciones de formulación de los ingredientes de entrada. El diseño higiénico del equipo es fundamental para evitar la lixiviación (el proceso mediante el cual sustancias no deseadas, como contaminantes, se transfieren del equipo, en este caso la impresora, a los alimentos).   2. Características nutricionales de origen vegetal Posibles beneficios para la salud: mejora de los marcadores cardiometabólicos y de la salud intestinal. Posibles deficiencias nutricionales: vitamina B12 y ciertos aminoácidos (como la metionina y la cisteína, en el caso de alimentos a base de legumbres).   La fermentación de precisión puede alterar las propiedades de los productos nativos (por ejemplo, reducir la alergenicidad y aumentar la biodisponibilidad) o producir nuevos productos.   Impresión 3D de alimentos La dosificación precisa de diversos ingredientes o nutrientes puede ayudar a satisfacer las necesidades nutricionales individuales.   3. Aspectos ambientales de origen vegetal Los alimentos de origen vegetal pueden tener una huella ambiental menor que los alimentos de origen animal, pero las comparaciones directas son complejas.   Fermentación de precisión Menor impacto ambiental en comparación con los productos lácteos convencionales (por ejemplo, emisiones de metano y agroquímicos). La producción de alimentos en entornos cerrados y controlados no se ve afectada por las condiciones climáticas. Alto consumo de electricidad.   Impresión 3D de alimentos Los aspectos de sostenibilidad ambiental de la impresión 3D de alimentos siguen sin explorarse.   4. Percepción del consumidor de alimentos de origen vegetal Interés del consumidor en probar alimentos de origen vegetal. Percepción de estar “altamente procesado”. Reducir costos y aumentar la diversidad de productos mejorará su adopción por parte de los consumidores.   Fermentación de precisión Disposición del consumidor a probar productos con ingredientes elaborados mediante fermentación de precisión. La seguridad, la nutrición, el sabor y el impacto ambiental son fundamentales para la aceptación del consumidor.   Impresión 3D de alimentos Las percepciones de los consumidores están influenciadas por la falta de conocimiento sobre los alimentos impresos en 3D y la terminología técnica (por ejemplo, se consideran “antinaturales” y “sintéticos”).   Conclusión El informe de la FAO ofrece un panorama completo de los avances y desafíos en la producción de alimentos de origen vegetal, obtenidos mediante fermentación de precisión e impresión 3D, reafirmando la importancia de una normativa sólida, un desarrollo continuo y una comunicación clara con el consumidor. GFI Brasil continúa monitoreando estos avances para garantizar que estas innovaciones puedan implementarse ampliamente, de forma segura y con claros beneficios tanto para el medio ambiente como para la salud pública.   Acceda al informe completo aquí. La FAO también produjo una serie de cuatro vídeos basados ​​en entrevistas con expertos durante la reunión técnica. Mira la lista de reproducción en Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=1N7KhFl5bD8&list=PLzp5NgJ2-dK7OoCcSAP-tyVzmuiCsEo8G&index=5

Nuevo estudio de GFI Brasil explora el potencial de aplicar algas en productos proteicos alternativos

GFI Brasil acaba de lanzar la publicación técnica “Potencial de Aplicación de Algas en Productos Proteicos Alternativos”, aportando una contribución inédita al escenario nacional. Por ser la primera publicación en Brasil sobre el tema, ofrece una revisión amplia y detallada de la literatura disponible, contextualizando al lector sobre la relevancia y el potencial de las algas en el sector alimentario y como ingredientes innovadores en la producción de productos proteicos alternativos.   Diseñado para lectores que recién se están familiarizando con el tema y para aquellos que buscan un conocimiento más profundo, el estudio se divide en dos partes principales: la primera está dedicada a proporcionar una base sólida sobre el tema, abordando la clasificación de las algas, los métodos de cultivo y recolección, así como los usos alimentarios convencionales y las cuestiones de seguridad alimentaria, destacando cómo las algas pueden integrarse en la narrativa de las proteínas alternativas.   La segunda parte del estudio explora el potencial nutricional y tecnológico de las algas, destacando sus propiedades funcionales que las convierten en una fuente prometedora de ingredientes para productos de origen vegetal. Además, se discuten los aspectos de sostenibilidad asociados al uso de algas.   La publicación también identifica varias oportunidades de investigación, fomentando la exploración de las algas como ingredientes clave para la creación de nuevos productos en el mercado de proteínas alternativas. Fue diseñado no sólo para científicos e investigadores, sino también para profesionales del mercado, ofreciendo una visión completa de las ventajas tecnológicas, nutricionales y sostenibles que pueden proporcionar las algas. Resultados: Los resultados presentados revelan que las algas tienen un gran potencial como fuente de proteínas alternativas, con capacidad de contribuir significativamente a la sostenibilidad y diversificación de la producción de alimentos. Además de sus beneficios para la salud humana, las algas tienen propiedades funcionales y tecnológicas que las convierten en una fuente prometedora y versátil para la producción de alimentos más saludables y sostenibles.   Las proteínas son esenciales en la formulación de alimentos de origen vegetal similares a la carne, no sólo por su valor nutricional, sino también por sus funcionalidades tecnológicas. Las algas son una fuente viable de proteínas, con una composición de aminoácidos esenciales que cumple con los requisitos de la FAO, comparable a otras fuentes como la soja y el huevo. Las microalgas, en particular, pueden contener entre un 40-60% de proteínas (base seca), ofreciendo aminoácidos esenciales y propiedades nutricionales y funcionales, como baja alergenicidad y buena digestibilidad.   Además, tienen propiedades fisicoquímicas ideales para diversas aplicaciones, incluida la solubilidad, la emulsificación, la gelificación y la formación de espuma. Algunas macroalgas pueden utilizarse como sustitutos de la sal en los alimentos, ayudando a reducir el contenido de sodio, y sus pigmentos, como los carotenos y las xantofilas, son ampliamente utilizados como colorantes en la industria alimentaria.   La producción de algas como fuente de proteínas tiene varias ventajas sobre otras fuentes vegetales. Las algas tienen un crecimiento y producción más rápidos, mayor eficiencia fotosintética, bajo consumo de agua y no compiten por tierras cultivables. Además, tienen un bajo contenido de lignina, lo que facilita la extracción, y pueden almacenar carbono, contribuyendo a la producción sostenible. Dado que los océanos y los mares cubren más del 70% de la superficie de la Tierra, existe un enorme potencial para el cultivo sostenible y la recolección a gran escala de algas. Accede a la publicación

Un estudio de la UNIFESP indica que el 80% de las carnes de origen vegetal disponibles en el mercado brasileño tienen buena calidad nutricional

El estudio publicado en Current Research in Food Science, revista de alto impacto en el área de ciencia y tecnología de los alimentos, analizó la calidad nutricional de productos de origen vegetal similares a la carne y los comparó con sus contrapartes de origen animal. Según la investigación, el 80% de los productos disponibles en el mercado brasileño tienen buena calidad nutricional según el indicador Nutri-Score. Dirigido por el equipo del Prof. Dra. Veridiana de Rosso de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP) y financiada por The Good Food Institute Brasil (GFI Brasil), la investigación evaluó la información nutricional declarada en las etiquetas de 349 alimentos de origen vegetal similares a la carne y 351 productos cárnicos, como hamburguesas, albóndigas, empanizados, salchichas, kibbeh, kaftas, longanizas, mortadela, tocino, entre otros, en el período de julio de 2022 a junio de 2023. Para analizar la calidad nutricional de estos productos, además de la información del etiquetado, se utilizaron diferentes indicadores, entre ellos el Nutri-Score (utilizado en países europeos, como Bélgica, Francia, España, Holanda, Suiza y Alemania), la clasificación NOVA y el Perfil Nutricional establecido por la RDC 429/2020 de ANVISA (llamado Lupa). NOVA clasifica los alimentos por el grado de procesamiento y cantidad de ingredientes; Nutri-Score evalúa la presencia de nutrientes deseables (como proteínas y fibras) y nutrientes menos deseables (como grasas saturadas, azúcar, sal y alto valor energético) y el etiquetado nutricional frontal establecido por la RDC 429/2020 de ANVISA identifica productos con altos niveles de tres nutrientes: azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio. Resultados principales: Los resultados del estudio demostraron que la calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne estuvo mejor representada por indicadores como Nutri-Score y Perfil Nutricional establecido por la RDC 429/2020 de ANVISA que por NOVA, ya que los dos primeros son los perfiles que actúan de manera más eficiente para definir si un alimento tiene buena calidad nutricional. Según el Dr. Graziele Bovi Karatay, especialista de GFI Brasil, el hecho de que tanto los productos de origen animal como vegetal sean clasificados como ultraprocesados, pero presenten resultados diferentes en otros indicadores de calidad nutricional, demuestra que el concepto de ultraprocesado no representa adecuadamente los atributos de calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne. “Aunque se clasifican como ultraprocesados, dependiendo del grado de procesamiento y la cantidad de ingredientes, los alimentos de origen vegetal similares a la carne se diferencian nutricionalmente de otros alimentos ultraprocesados, ya sean de origen vegetal o animal. Por lo tanto, no es adecuado clasificar y evaluar la calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne de la misma manera que se clasifican y evalúan otros productos ultraprocesados”, explica el especialista de GFI. El estudio también evaluó otros dos indicadores de calidad: (1) el modelo de perfil nutricional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que define cuándo los productos son ricos en azúcares, grasas, grasas saturadas, grasas trans y sodio y se basa en los objetivos de ingesta de nutrientes para la población y (2) una clasificación desarrollada específicamente para el estudio considerando la clasificación de Nutri-Score y NOVA. El estudio también proporcionó información sobre los nutrientes presentes en los alimentos analizados, en cuanto a: Grasas saturadas, ácidos grasos y sodio: Proteínas: Según la Dra. Veridiana, esta variación refuerza lo oportuno que sería definir regulaciones específicas para alimentos de origen vegetal similares a la carne en Brasil, especialmente en lo que se refiere a la calidad nutricional y al perfil de identidad. El mercado de productos cárnicos está bien regulado y recientemente se ha revisado el perfil de identidad y calidad, en particular en lo que respecta a los niveles mínimos de proteína requeridos para las hamburguesas de carne de res (15%), el kibbeh (11%), las albóndigas (12%) y el jamón (16%). La definición de esta regulación para alimentos análogos de origen vegetal forma parte de la Agenda Regulatoria 2024-25 de Anvisa y la industria está a la espera de esta definición para poder comparar sus productos.  Según el investigador, una reciente actualización de la legislación brasileña incluyó la exigencia de un perfil específico de aminoácidos esenciales para la utilización de declaraciones nutricionales de proteínas (histidina: 15 mg/g de proteína; isoleucina: 30 mg/g; leucina: 59 mg/g; lisina: 45 mg/g; metionina + cisteína: 22 mg/g; fenilalanina + tirosina: 38 mg/g; triptófano: 6 mg/g; valina: 39 mg/g). En general, las legumbres como la soja, los guisantes, los garbanzos, los frijoles y los cereales como el trigo y la quinua, que se utilizan habitualmente como fuentes de proteínas en análogos de carne en Brasil, presentan diferentes puntajes de aminoácidos indispensables digestibles (DIAAS). Las proteínas de papa y soja se clasifican como proteínas de alta calidad con valores DIASS promedio equivalentes a 100 y 91, respectivamente. Además, una estrategia interesante para el desarrollo de alimentos cárnicos de origen vegetal es que las proteínas de soja y de patata pueden complementar una amplia gama de proteínas vegetales para compensar las limitaciones de aminoácidos indispensables. La combinación de proteína de arroz:frijol (2:1), por ejemplo, tiene el potencial de lograr una eficiencia nutricional óptima cuando se combina con proteínas vegetales solas o cuando se suplementa con metionina y cisteína + lisina. Fibras: Conclusiones: Según el Dr. Veridiana, el estudio permite recomendar que los consumidores opten por el indicador representado por la etiqueta nutricional frontal brasileña (lupa) para elegir alimentos de origen vegetal similares a la carne. “Esta recomendación se justifica especialmente por la excelente concordancia entre este indicador y Nutri-Score, ya que lograron diferenciar eficazmente productos con baja calidad nutricional. NOVA, o el término alimentos ultraprocesados, no tuvo el mismo desempeño y, por lo tanto, no es un indicador adecuado para representar los atributos de calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne”, concluye. La Dra. Veridiana refuerza que, si bien los indicadores de Calidad Nutricional utilizados en este estudio son importantes para evaluar la calidad nutricional de los productos cárnicos de origen vegetal, no cubren todos los aspectos nutricionales importantes a la hora de sustituir productos cárnicos, lo que debe implicar un enfoque multifacético, incluyendo análisis de macronutrientes, evaluación sensorial y estudios de digestibilidad. Además, la presencia de nutrientes positivos, como vitaminas del complejo B, hierro, zinc y fibras solubles e insolubles, y la buena calidad de las proteínas, deben considerarse como diferenciales de productos cárnicos de origen vegetal nutricionalmente adecuados. Por tanto, este estudio proporciona información valiosa.

Opinión: No es correcto decir que las proteínas vegetales están asociadas con enfermedades cardiovasculares

Artículo sobre alimentos ultraprocesados ​​que salió en los medios es engañoso y genera desinformación En los últimos días, un estudio publicado por la revista científica The Lancet ha sacado a la luz las discusiones sobre el impacto de los alimentos ultraprocesados ​​en la salud. Realizado por investigadores del NUPENS (Centro de Investigación Epidemiológica en Nutrición y Salud) de la USP (Universidad de São Paulo), en colaboración con el Imperial College London y el IARC (Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer), el estudio ha sido ampliamente difundido por medios de comunicación nacionales e internacionales, incluso en titulares en los principales periódicos. Como organización filantrópica sin fines de lucro, siempre defenderemos la libertad de prensa y consideramos esencial que los asuntos de interés público se aborden con el objetivo de informar y brindar apoyo para que los ciudadanos puedan tomar decisiones acordes con sus valores y metas de vida. Es crucial, por tanto, que los debates sobre alimentación y salud pública se basen en datos, evidencia y estudios científicos sólidos para no generar desinformación, pánico y, en este caso, desacreditar a una industria alimentaria que pretende crear un sistema alimentario más positivo para las personas y el planeta. En este artículo buscamos contribuir a la discusión aportando nuevos puntos de vista a través de otros estudios que contrastan con los abordados en el estudio en cuestión y aportando una perspectiva más amplia sobre los alimentos de origen vegetal análogos a la carne: El estudio investigó el impacto de los alimentos ultraprocesados ​​en la salud, y es importante destacar que los alimentos de origen vegetal análogos a la carne representaron una fracción extremadamente pequeña (0,2%) de la ingesta calórica total de la dieta de los participantes del estudio. Los principales grupos de alimentos vegetales ultraprocesados ​​que aportaron más calorías fueron los panes industriales envasados ​​(9,9%), las tartas, panes y pasteles (6,9%), las galletas (3,9%), la margarina y otros productos para untar (3.3%), los snacks industriales (2.8%), los productos de confitería (2.7%), los cereales de desayuno (2.7%) y los refrescos, bebidas y zumos de frutas (2%). Las carnes ultraprocesadas de origen animal representaron el 2,8% de las calorías consumidas, y cuando se añaden los lácteos de origen animal, esta cifra asciende al 8,8%.  Es bien sabido que el pan, las galletas, los snacks, los pasteles, los dulces y los refrescos deben evitarse en la dieta diaria, por lo que este estudio no fue sorprendente. Sin embargo, algunos titulares de medios nacionales e internacionales extrapolaron los resultados para sugerir que la carne vegetal, que representó solo el 0,2 % de las calorías consumidas por los participantes del estudio, conlleva mayores riesgos para la salud. Por lo tanto, asociar los resultados de este estudio directamente con alimentos de origen vegetal análogos a la carne es un error que puede llevar a conclusiones inapropiadas. En respuesta al estudio, los expertos en nutrición y dietas de Science Media Culture hicieron un excelente trabajo al arrojar luz sobre los problemas con la cobertura de los medios, así como algunas fallas en la metodología del estudio, los cuales podrían conducir a una mayor confusión entre los consumidores. Los expertos han expresado su preocupación por la cobertura mediática del estudio, señalando que podría dar la falsa impresión de que los alimentos de origen vegetal similares a la carne están asociados con un riesgo de enfermedad cardiovascular. Según la nutricionista Dra. Duane Mellor, “Eso no es lo que muestra el artículo”. Los resultados del estudio indican que una mayor ingesta de alimentos vegetales no ultraprocesados ​​puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. También sugieren que el grado de procesamiento de los alimentos debería ser un criterio para la elección de alimentos y que la relación entre el aporte dietético de carne blanca (todos los alimentos excepto la carne roja) y el riesgo de enfermedad cardiovascular depende del grado de procesamiento de los alimentos. Dadas las conclusiones del estudio publicado en The Lancet y dejando claro que no existen datos suficientes para asociar los análogos de carne de origen vegetal con los riesgos de enfermedad cardiovascular debido al mínimo aporte de estos alimentos a la dieta de la población evaluada, aportamos más elementos a esta discusión de los alimentos ultraprocesados, en la que un estudio pionero, publicado recientemente en Current Research in Food Science, concluyó que la clasificación NOVA, que utiliza el grado de procesamiento para definir si los alimentos son ultraprocesados ​​o no, no fue capaz de diferenciar eficazmente los análogos de carne de origen vegetal con baja calidad nutricional (altos en sodio, grasas saturadas y calorías) de aquellos con buena calidad nutricional (aquellos que contienen fibra, proteínas, grasas y sodio dentro de límites aceptables).  El estudio se realizó mediante la evaluación de la información nutricional de las etiquetas de 349 alimentos vegetales similares a la carne comercializados en Brasil, como hamburguesas, albóndigas, empanizados, salchichas, kibbeh, kafta, hot dogs, salami, mortadela, tocino, entre otros. Para evaluar la calidad nutricional de alimentos de origen vegetal similares a la carne, se utilizaron diferentes indicadores, entre ellos el NutriScore, la clasificación NOVA y el Perfil Nutricional establecido por la RDC 429/2020 de ANVISA. Los resultados del estudio demostraron que la calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne estaba mejor representada por indicadores como NutriScore y Perfil Nutricional establecido por la RDC 429/2020 de ANVISA que por NOVA. Según los resultados, (i) el 80% de los alimentos de origen vegetal similares a la carne fueron considerados de buena calidad en comparación con solo el 19% de los de origen animal por NutriScore, (ii) el 68% como de buena calidad nutricional, en comparación con el 20% de los de origen animal por RDC 429/2020 (ANVISA) y (iii) el 73% como ultraprocesados, en comparación con el 92% de los de origen animal por NOVA. El hecho de que tanto los productos animales como los vegetales se clasifiquen como ultraprocesados, pero presenten resultados diferentes en otros indicadores de calidad nutricional, demuestra que el concepto de ultraprocesado no representa adecuadamente los atributos de calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal análogos a la carne. Así, aunque sean clasificados como ultraprocesados, dependiendo del grado de procesamiento de sus ingredientes, los alimentos de origen vegetal similares a la carne se diferencian nutricionalmente de otros alimentos ultraprocesados, ya sean de origen vegetal o animal (alimentos que fueron objeto del estudio mencionado en el informe publicado en la revista The Lancet). Por lo tanto, no es apropiado clasificar y evaluar la calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal similares a la carne de la misma manera que se clasifican y evalúan los alimentos ultraprocesados.  Colaborando con esto, varios

GFI Brasil aboga por financiación de proteínas alternativas en la Conferencia sobre Cambio Climático en Bonn, Alemania

Entre el 3 y el 13 de junio, The Good Food Institute participó en la Conferencia de Cambio Climático en Bonn (SB 60), evento que aborda los principales temas que serán el foco de la COP 29, que se realizará a finales de año en Bakú, Azerbaiyán. Con un enfoque en los aspectos científicos y técnicos de las negociaciones climáticas y la implementación de los acuerdos climáticos, la SB 60 permite a los observadores de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), como The Good Food Institute, participar activamente en los debates e interactuar personalmente con delegados de todo el mundo.  “Al igual que el año pasado, participamos en la Conferencia de Bonn para discutir los impactos de los sistemas alimentarios en el clima, destacar la importancia de las proteínas alternativas como estrategia de mitigación y adaptación climática y abogar por más financiación para que el Sur Global pueda desarrollar sus propias acciones en el tema”, explicó Mariana Bernal, analista de Políticas Públicas de GFI Brasil. Con este fin, GFI promovió un evento paralelo en alianza con la Alianza para la Biodiversidad Internacional y el CIAT, Proveg International, Coller Foundation (JCF), Humane Society International (HSI) y Changing Markets Foundation (CMF), con el fin de presentar los desafíos y oportunidades en la transformación de los sistemas alimentarios globales, basados ​​en la diversificación de las fuentes de proteínas. El tema fue liderado por expertos de Humane Society International Brasil (HSI), Changing Markets Foundation (CMF), Boston Consulting Group (BCG) y YOUNGO. “Pudimos seguir las negociaciones agrícolas y conocer las propuestas de los gobiernos y la sociedad civil para ayudarnos a mantenernos dentro del objetivo de 1.5ºC. “En los eventos en los que participamos presentamos caminos para crear políticas y estrategias de desarrollo sostenible e inclusivo que reduzcan el impacto de la producción de alimentos en el clima”, resume Mariana Bernal. Otras áreas de progreso en Bonn incluyen: Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado sobre Financiamiento Climático: Simplificación del contenido del Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado sobre Financiamiento Climático. Es necesario ultimar opciones claras y la estructura sustantiva de un proyecto de decisión antes de la COP29. También se celebró un diálogo técnico de expertos para garantizar que el Nuevo Objetivo sea ambicioso, esté bien estructurado, se informe de manera transparente y mejore la calidad del financiamiento climático para los países en desarrollo. Indicadores de adaptación: Las Partes han adoptado medidas en relación con indicadores de adaptación que son prospectivos, eficaces y científicamente sólidos. Mercado internacional del carbono: Se han logrado avances hacia un mercado internacional del carbono que funcione mejor, pero aún queda trabajo por hacer. Transparencia y planes de acción climática: Las partes trabajaron juntas en pos de la transparencia y se apoyaron mutuamente en la planificación de planes de acción climática más sólidos. Progresos en la creación de resiliencia y adaptación: Las partes acordaron medidas para el Objetivo Mundial de Adaptación, que crea metas temáticas que destacan las prioridades mundiales con visión de futuro. Se han logrado avances en los indicadores para cada uno de estos objetivos temáticos, que serán inclusivos, transparentes y científicamente sólidos. La CMNUCC insta a los países a elaborar Planes Nacionales de Adaptación (PNA) para finales de 2025 y a implementarlos para 2030. Avances logrados en los mercados internacionales de carbono en virtud del Artículo 6: Se han logrado avances importantes en aspectos técnicos del Artículo 6, incluida la autorización de créditos de carbono, el alcance de la actividad, el registro del mercado internacional de carbono y más. Se realizará un taller adicional para profundizar el trabajo técnico sobre el Artículo 6 antes de noviembre. Aumentar la transparencia: la nueva Presidencia de la COP ha solicitado a las Partes que presenten sus Informes Bienales de Transparencia (BTR) antes de la COP29 en Bakú. Próximamente se entregarán nuevos kits de herramientas para la elaboración de informes del Marco de Transparencia Mejorado. Antes de la COP29 se realizarán capacitaciones sobre las nuevas herramientas de presentación de informes. Aumentar la ambición en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC): Se espera que las Partes presenten su próxima ronda de NDC a principios del próximo año, alineadas con el límite de 1,5 °C y que cubran todos los sectores y gases de efecto invernadero. Se ha lanzado el Navegador NDC 3.0 para ayudar a las Partes a desarrollar nuevas NDC con un enfoque en la implementación. Otros temas y eventos: GFI Brasil en SB60 en Bonn: Promoción de la diversificación de proteínas y el financiamiento climático GFI estuvo representada por dos expertos en políticas durante el evento en Bonn. En la primera semana, Sam Lawrence, vicepresidente de políticas públicas de GFI Asia, aportó una perspectiva global a los debates. En la segunda semana, Mariana Bernal, analista de Políticas Públicas de GFI Brasil, tomó la iniciativa, centrándose en temas cruciales para el Sur Global. La participación en Bonn estuvo marcada por un evento paralelo oficial y una conferencia de prensa que destacó la importancia de la diversificación de proteínas y la financiación climática para un futuro alimentario sostenible.

Opinión: Por qué no deberíamos recurrir a los insectos como fuente alternativa de proteínas

Los insectos son animales y, además de conllevar los mismos desafíos éticos que la crianza de otros seres vivos para el consumo, también presentan ineficiencias productivas, riesgo de enfermedades infecciosas y riesgos ambientales. Por Gustavo Guadagnini, presidente de The Good Food Institute Brasil Recientemente, el programa Globo Repórter de TV Globo presentó un reportaje muy interesante sobre tecnologías alimentarias ya conocidas y otras que están en pleno desarrollo, con potencial para crear un sistema alimentario más sustentable. Además de las iniciativas relacionadas con la reducción de residuos, plantas comestibles no convencionales (PANC) y proteínas alternativas obtenidas mediante fermentación, cultivo celular y métodos basados ​​en plantas, uno de los paneles también abordó el uso de insectos para el consumo humano.  Como presidente de The Good Food Institute Brasil, una organización que apoya el desarrollo de proteínas alternativas, quiero aclarar por qué nuestra organización no respalda el desarrollo de la cadena alimentaria a partir de insectos y cómo se compara con las tecnologías de nuestro sector.  Insectos: animales, no alternativas. La inclusión de insectos como opción proteica no se alinea con nuestra misión de buscar alternativas a los productos animales, debido a desafíos éticos similares a los que se enfrentan en la cría de animales para sacrificio, como el bienestar animal y la moralidad del uso de seres vivos para el consumo. Aceptación del consumidor Nuestro sector trabaja para ofrecer alimentos que ya forman parte de la cultura y de los hábitos alimentarios de las personas, producidos con tecnologías socioambientalmente más apropiadas. Los alimentos con los que trabajamos tienen una gran aceptación por parte de los consumidores, quienes cada vez están más interesados ​​en probarlos e incorporarlos a su dieta. La aceptación del consumo de insectos es notoriamente baja. Aunque se consumen en algunas regiones de Asia, África y Sudamérica, en Europa, por ejemplo, sólo el 10% de la población estaría dispuesta a probar insectos, según una encuesta de la Organización Europea de Consumidores. Esto se debe a que una gran parte de la población no asocia a los insectos con la comida, sino con algo grotesco o algo que puede ser perjudicial para la salud. Además, una investigación del Imperial College de Londres, en Reino Unido, indica que el desarrollo de esta industria apunta a atender, principalmente, el mercado de los países en desarrollo. La afirmación es que en países más ricos, como Europa, rara vez faltan nutrientes en la dieta. El impacto global de cualquier fuente de alimento depende directamente de su aceptación por parte del consumidor: si las personas no aceptan los insectos como alimento, su impacto en el mundo siempre será limitado.1 Sustitución de la carne Siempre que vemos presentaciones sobre los beneficios socioambientales de consumir proteínas alternativas e insectos, hay una comparación con la carne. De hecho, ambos pueden ser el resultado de una producción más eficiente que la carne animal, pero esta comparación sólo es cierta si uno reemplaza al otro. Si los consumidores cambian de comer carne animal a comer carne de origen vegetal, habrá un beneficio para la sostenibilidad. El problema es que los alimentos elaborados a partir de insectos no tienen ese propósito, ya que son snacks, barras de proteínas y suplementos, por ejemplo. La mejor propuesta comercial para los insectos es molerlos hasta convertirlos en polvo e incluirlos en alimentos procesados. No existen productos de insectos buenos que realmente se comparen con el sabor, la textura, el aroma y la apariencia de la carne. Si no hay intercambio, la comparación con la carne ya no tiene sentido y no se aprovechan los beneficios para la sostenibilidad. Eficiencia de producción Hoy en día, cultivamos granos para alimentar a los animales para el consumo a un ritmo extremadamente ineficiente. Los datos muestran que el 83% de la tierra cultivable del planeta produce menos del 20% de las calorías consumidas2. Se trata de grandes extensiones de soja, maíz y otros cereales que alimentan a los animales y no directamente a la población. Por cada caloría que alguien consume de carne de res, aproximadamente 34 calorías fueron entregadas al animal a lo largo de su vida, lo que representa un desperdicio desproporcionado de calorías producidas por el sistema alimentario3: la producción más eficiente, el pollo, tiene una tasa de conversión de 8:1, por ejemplo.  Mientras tanto, las proteínas alternativas permiten comer el vegetal directamente, sin que éste haya sido procesado previamente por un animal. No ocurre lo mismo con los insectos, que también se alimentan para generar calorías después. Los estudios indican que los insectos producidos para el consumo humano pueden tener tasas de conversión tan ineficientes como la carne de pollo4, que van desde 4:1 a 9:1 en la relación entre el alimento consumido y el peso de sacrificio. También cabe destacar que los insectos que se alimentan de desechos no pueden ser utilizados para el consumo humano, como a menudo nos hacen creer5. Riesgos ambientales La eficiencia de la producción está directamente relacionada con las emisiones de gases, el uso del agua y la tierra. Por lo tanto, todas las tecnologías de proteínas alternativas son más sostenibles que los alimentos que reemplazan. Como se ha demostrado anteriormente, el caso de los insectos no es tan claro. Al mismo tiempo, la producción de insectos añade nuevos riesgos ambientales: si un edificio que alberga cantidades masivas de estos animales resulta dañado por un accidente o un evento climático, por ejemplo, miles de insectos exóticos, con un alto potencial de destrucción y desequilibrio, podrían ser liberados a la naturaleza. Recientemente, los problemas causados ​​por las plagas de langostas han sido noticia a nivel mundial6. Además, todavía no existen regulaciones sobre el manejo de insectos y a menudo estos se transportan manualmente, ya sea para fines de investigación o de producción de alimentos. Por lo general, los insectos vivos se transportan en carros convencionales, dentro de bandejas o cajas. En caso de accidente automovilístico, se liberarían al medio ambiente, con un potencial inconmensurable de generar un desastre ecológico. Riesgos globales para la salud Muchas producciones de insectos todavía utilizan grandes cantidades de antibióticos, al igual que cualquier otra producción animal. Este hecho contribuye a la formación de bacterias resistentes, con el potencial de afectar la salud humana. Al mismo tiempo, los insectos también son vectores de virus, lo que supone un riesgo adicional. Sabemos que los animales de granja suponen un importante riesgo para la salud de la humanidad: la OMS advierte que el 60% de las nuevas enfermedades infecciosas son de origen zoonótico.

La segunda empresa de carne cultivada recibe la aprobación regulatoria en Singapur

SINGAPUR, 4 de abril de 2024 – En otro hito regulatorio importante, la Agencia de Alimentos de Singapur (SFA) aprobó la venta de la codorniz japonesa cultivada de la startup australiana Vow bajo su marca de lujo, Forged. Con esto, Vow se convierte en la segunda empresa en recibir aprobación para vender carne cultivada en Singapur, después de GOOD Meat con su pollo cultivado en 2020. Los amantes de la gastronomía en Singapur tendrán la oportunidad exclusiva de degustar Forged Parfait durante una cena especial en Mandala Club del 12 al 27 de abril, que incluye un menú omakase de siete platos. Tras la aprobación de la SFA, Vow ya vende entradas para el lanzamiento VIP de Forged Parfait en Mandala Club Singapur del 12 al 27 de abril. La codorniz cultivada de Vow también se encuentra en la fase final de revisión regulatoria con la agencia gubernamental australiana Food Standards Australia New Zealand (FSANZ). Nos entusiasma presenciar que otra empresa obtiene la aprobación previa a la comercialización de su producto de carne cultivada en Singapur. Cada nueva incorporación al mercado acelera el desarrollo de formas más eficientes de producir proteínas. Tan diversas como son las gastronomías del mundo, también lo son los emprendedores y sus visiones para desarrollar nuevos alimentos. Mientras que GOOD Meat ha recreado platos familiares con recetas de pollo antiguas y populares, Vow crea carne que aporta algo nuevo, no solo desde el punto de vista tecnológico, sino también desde la perspectiva del paladar. Juntos, ambos enfoques amplían la oferta del consumidor. Prevemos una creciente diversificación en el sector de la carne cultivada, capaz de satisfacer a todos, desde el consumidor promedio hasta los más exigentes, afirmó Gustavo Guadagnini, presidente de GFI Brasil.

¿Quieres saber cómo crear tu próxima startup exitosa en el mercado de proteínas alternativas? ¡Nuestra Guía para Startups te ayudará!

Si quieres iniciar tu propio negocio pero no sabes por dónde empezar, hemos creado una guía completa para ayudarte, desde la concepción de tu startup hasta el lanzamiento de tu producto. Con un capítulo dedicado a que los investigadores comprendan cómo llevar su investigación al mercado, nuestra nueva Guía de Startup tiene como objetivo alentar una nueva ola de emprendedores. Conozca más sobre ello con nuestro especialista en engagement corporativo, Guilherme Oliveira.   El mercado de proteínas alternativas ha surgido a nivel mundial como un sector de rápido crecimiento. En Brasil, la situación no es diferente y aquí este sector ha demostrado ser un terreno fértil para la innovación y las oportunidades de negocio.  Según los datos más recientes de la plataforma Passport de Euromonitor, en 2022, el mercado de análogos de carne y mariscos de origen vegetal en Brasil alcanzó R$ 821 millones en ventas minoristas, lo que marca un crecimiento del 42% en comparación con el año anterior. La venta de leches vegetales alcanzó R$ 612 millones en ventas, un aumento del 15% en comparación con 2021.   Este resultado positivo refleja la continua inversión en tecnologías para mejorar las características sensoriales, nutricionales y la disponibilidad de los productos, resultando en un ecosistema con al menos 107 empresas brasileñas, algunas de las cuales ya exportan a otros países. Y para darle la oportunidad de crear el próximo negocio exitoso en el mercado de proteínas alternativas, hemos desarrollado la Guía de inicio. Con ella, los emprendedores pueden convertir ideas en realidad, utilizando consejos esenciales para la creación de una startup, desde la concepción de la empresa hasta el lanzamiento del producto.   La Guía está dividida en seis capítulos: planificación, creación de startups, financiación, desarrollo de productos, integración universidad-industria y estrategias de ventas. Esperamos que con él, todo aquel que quiera emprender encuentre todas las formas de crear una empresa sólida desde cero.   ¡Quiero crear la próxima startup exitosa!   El sector de las proteínas alternativas, a diferencia de otras industrias, es un sector que requiere mucha investigación: a menudo, un producto que ahora está en los estantes comenzó en un laboratorio, con investigación científica. Esto es cierto cuando hablamos de productos de origen vegetal, pero especialmente cuando hablamos de nuevas tecnologías de carne cultivada y productos obtenidos mediante fermentación. En el contexto brasileño, las universidades desempeñan un papel importante en las actividades de ciencia, tecnología e innovación. Nos dimos cuenta de que, hoy en día, muchas de las startups que existen en Brasil comenzaron con investigadores y que muchos de los CEOs que lideran startups de fermentación y de carne cultivada, por ejemplo, son investigadores.   Pero, en general, cuando hablamos de la posibilidad de emprendimiento para estos profesionales – a pesar de que desarrollan investigaciones sumamente interesantes con excelentes resultados – la mayoría ni siquiera considera ese camino porque no saben cómo migrar de la investigación al mercado. Por eso, una de nuestras mayores preocupaciones al producir la Guía fue asegurar que los investigadores que quieran realizarla también se identifiquen con ella.   Creamos un capítulo entero dedicado a la integración universidad-industria, describiendo todos los pasos y posibilidades para lograr resultados positivos a través de esta conexión. Para seguir innovando en el mercado de alimentos y fortaleciendo la industria de proteínas alternativas, es fundamental que las universidades y los investigadores estén cerca de la industria, atendiendo sus necesidades. De esta manera, podemos llevar estas innovaciones al mercado rápidamente.   Nuestra esperanza es que la Guía de inicio no sólo abra las puertas a nuevas oportunidades en el mercado de proteínas alternativas, sino que también aliente a una nueva ola de empresarios, incluidos investigadores, a verse a sí mismos como potenciales líderes empresariales. Nuestra Guía es más que un recurso; es un catalizador para transformar ideas e investigaciones innovadoras en emprendimientos exitosos.   Guilherme Vilela, especialista en innovación en compromiso corporativo de GFI Brasil: ¡Quiero crear la próxima startup exitosa!

¿Quieres presentar tu startup en la Good Food Conference? ¡Inscríbete en Pitch Slam!

Buscamos cinco startups destacadas de todo el mundo para que presenten sus proyectos en vivo en la Good Food Conference, que se celebrará del 18 al 20 de septiembre en San Francisco, California. El Pitch Slam está dirigido a startups de Serie B o en etapas iniciales, centradas en productos finales, ingredientes o servicios upstream de proteínas de origen vegetal, cultivadas o fermentadas. ¡El evento es uno de los favoritos de la conferencia y una gran oportunidad para presentar su empresa a posibles inversores y socios! El objetivo es brindar visibilidad internacional a las startups, que no competirán por financiación. Las cinco empresas seleccionadas para el Pitch Slam recibirán dos entradas gratuitas a la conferencia y un stand de 10x10 en la sala de exposiciones. Cada una dispondrá de cinco minutos para presentar sus proyectos al público, seguidos de una sesión de preguntas y respuestas. El evento concluirá con un encuentro entre el público y las startups seleccionadas. En años anteriores, han participado ADM Ventures, Obvious Ventures, Tyson Ventures, Clear Current Capital, Stray Dog Capital, CPT Capital, Kellogg's, The New York Times, The Wall Street Journal, Wired, BBC ¡y muchos más! El plazo de solicitud finaliza el 23 de julio. ¡Inscríbete ya con este formulario!