La Cámara de Diputados aprobó el Proyecto de Ley 10556/2018, que prohíbe el uso de la palabra "leche" para productos que no sean de origen animal. El texto aprobado también extiende esta prohibición a productos cárnicos, como hamburguesas y embutidos vegetales. Dado que el proyecto de ley se tramitó mediante procedimiento acelerado, se votó directamente en el pleno, sin pasar por las comisiones técnicas.
Los promotores del proyecto de ley argumentan que la medida protege a los consumidores de posibles engaños al momento de la compra. Sin embargo, investigaciones en Brasil y en el extranjero muestran que el 97% de los consumidores sabe exactamente lo que compra. En otras palabras, la gran mayoría elige estos productos conscientemente, ya sea por motivos de salud, valores personales o preocupaciones ambientales.
Además, instituciones como Embrapa, Anvisa y el propio Ministerio de Agricultura ya manifestaron su oposición técnica a este tipo de restricción, por entender que podría perjudicar la innovación y la investigación desarrollada en el país.
Esta propuesta podría representar un revés para la innovación alimentaria en Brasil. Las proteínas alternativas representan una importante oportunidad para agregar valor a las cadenas de suministro agrícolas brasileñas, como la soja, los frijoles y los frutos secos. Restringir el uso de nombres que los consumidores ya entienden no facilita la elección; por el contrario, puede generar más confusión y limitar la libre competencia.
El proyecto de ley pasa ahora al Senado, donde se debatirá más a fondo. De aprobarse, pasará al presidente para su firma o veto. Lo importante ahora es que el debate sea técnico, basado en la ciencia y en los intereses de la sociedad.