¿Alguna vez has imaginado probar un queso con una consistencia y un sabor característicos, sin que provenga de leche de vaca? ¿O comer una hamburguesa vegetal sin darte cuenta de que no estás comiendo carne animal? Con la fermentación de precisión, es posible ofrecer estas soluciones al producir las mismas proteínas presentes en productos de origen animal, además de ingredientes que aportan el sabor, el color y la jugosidad característicos de productos vegetales análogos o carne cultivada. En este enfoque tecnológico, se utilizan técnicas de ingeniería genética para que microorganismos, como bacterias y hongos, sean capaces de producir moléculas proteicas idénticas a las de origen animal. Así, los microorganismos se modifican genéticamente (OGM) para que actúen como pequeñas fábricas de estas moléculas, produciendo ingredientes como proteínas de la leche, proteínas del huevo, enzimas, grasas, colorantes y vitaminas en grandes cantidades. Estos ingredientes pueden ser utilizados por la industria para crear alternativas a la carne, los lácteos y los huevos en productos cárnicos vegetales y cultivados.
Conozca más sobre esta tecnología, la producción científica sobre el tema y su potencial para la obtención de productos proteicos alternativos en esta publicación.