Para 2050, la producción mundial de alimentos debe aumentar entre un 70 % y un 100 % con respecto a los niveles actuales para satisfacer la población estimada de casi diez mil millones de personas (Tilman et al., 2011; FAO, 2009). La proteína, en particular, es uno de los nutrientes clave que podría escasear en el futuro. Para satisfacer la demanda de los consumidores y las necesidades mundiales de proteínas proyectadas, se necesitan fuentes de proteínas alternativas y métodos de producción alternativos (Neo et al., 2023).
Además de las proteínas animales, las proteínas vegetales pueden ser una buena fuente alternativa de proteínas. Las algas se han convertido en fuentes viables de proteínas debido a sus características únicas en comparación con las de los animales (Chew et al., 2017). Las algas crecen rápidamente, consumen poca agua, realizan biorremediación y no promueven la competencia por tierras cultivables para su cultivo (Bleakley; Hayes, 2017).
Ante el desafío global de garantizar la seguridad alimentaria de la futura población mundial, es crucial explorar fuentes alternativas de proteínas para satisfacer la creciente demanda de alimentos. En este contexto, Brasil emerge como un mercado estratégico potencial para el desarrollo y la expansión de estas alternativas. El Good Food Institute (GFI) Brasil reconoce la urgencia de investigar y comprender las posibilidades que ofrecen las algas como fuente viable de proteínas.
Las macroalgas y microalgas se consideran fuentes eficaces e importantes de proteínas en el universo. a base de plantas (Chew et al., 2017). Algunas especies de macroalgas y microalgas presentan niveles de proteína comparables a los de fuentes proteicas estándar como la leche, los huevos y la soja. Además, las algas presentan mayor productividad y valor nutricional que los cultivos tradicionales ricos en proteínas, por lo que su uso para la síntesis proteica presenta mayores ventajas (Bleakley; Hayes, 2017).
Por lo tanto, el objetivo de este trabajo es realizar un estudio exhaustivo que no solo presente los fundamentos del cultivo, la cosecha y la extracción de proteínas de algas, sino que también explore su potencial uso en la nutrición humana. El estudio también analizará los aspectos nutricionales y tecnológicos de las algas como ingredientes alternativos en el sector proteico, así como aspectos relacionados con la seguridad alimentaria.
Además de contribuir al conocimiento científico sobre el tema, el estudio también busca impulsar el desarrollo de una cadena de producción sostenible en torno a las algas como fuente de proteínas alternativas. Por lo tanto, al proporcionar información sólida y completa sobre el potencial de las algas como fuente de proteínas, GFI busca impulsar el avance de este sector emergente, allanando el camino para nuevas investigaciones, innovaciones y debates en el ámbito de la alimentación sostenible y segura.